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martes, 26 de junio de 2012

Leandro Lamas

Sobre o campo umha colcha de quadros de cores
e sobre o campo,
a colcha,
os quadros
e as cores...
carinhos, crianças e amores...







MINI BIOGRAFIA DE MI



Quiero vivir en esta nebulosa tríptica, porque el tres es un número mítico, porque así me siento casi feliz, porque sí…

El jarrón apoyado al centro de la mesita baja de roble me embriaga de ensoñaciones múltiples, vapores exhalados de los pétalos blancos de jazmín,  me traslada de visita por mi infancia en la casa del Prado, y me siento casi en paz, no entiendo por qué. Será que es casi verano, será que es casi Navidad , será que recuerdo  que tuve un pasado niño casi normal.

Lo normal  no es mi norma:  no me gusta sobremanera el chocolate ni los helados, ni siquiera  Brad Pitt. Y sin embargo tuve un sueño de tapa de libro de manual de psicología femenina de los años 50 (que bien contento habría dejado a Schopenhauer)  que,  por otra parte, no fueron los años en que mi vida vivió, si se me permite la redundancia.
Si no la permiten, da igual, porque soy escencialmente  una transgresora, aunque para recordármelo, tenga que embeber mi  cuerpo y alma de este elixir maravillosamente granate, dulce y viscoso, que sorbo tras sorbo va llevándome de regreso a mi.

Pero perdida de mi, fui , de cierta manera desfasada - o no tanto- una Susanita más entre tantas. Y quiso el universo entretejer sus hilos de tal forma misteriosa e inexplicable que , exactamente 30 años después de que Quino la diera a luz desde la aguda punta de su lápiz, ni un día más ni uno menos,  yo daba a luz a mi primogénita . Igual que 30 años hay entre el nacimiento de mi madre y el mío. Otra vez el tres…

Y a partir de allí mi sueño de tres empezó a rodar,  sueño que soñé sin querer soñar… una casa luminosa y una mesa de desayuno servida, y el pan humeante y la leche tibia, y las risas y la charla amena, y el beso en la frente y el abrazo protector… creo que lo vi en un aviso de café, tan poco era mi sueño y tanto.
Tanto que no tenía ya espacio para otro sueño, y la Mafalda que había en mí, yo lo sabía, lo sentía, se vio arrinconada  al último recodo del tiempo y de pronto ¡plop! Desapareció. Desapareció llevándose mis sueños más profundos y reales, aquellos que yo aún no alcanzaba a conocer, aquellos  que eran yo siendo  yo, siendo…

Muchos años han pasado, muchos sueños despertados y vivido lo real, tan diferente, tan  frustración y desconcierto, tan decepción y llanto por el tiempo perdido , tan  culpa y miedo de volver a perder.

Me encuentra la vida ahora despertando de mi imbecilidad. ..La inteligencia es una gran embustera sobre valuada. Y me encuentra  más frágil, más fuertes mis miedos. Pero digo que ya basta de vivir sueños ajenos, y quiero vivir los míos que aún no descubro del todo…y vos me entreverás con los tuyos propios y quizá sea eso, tus sueños, los míos …

Veinte y tantos, veinte y pocos.

Veinte años atrás voy a sentarme a soñarte
En la puerta de casa
Mientras hojeo un libro, distraída.
Entonces hoy te traeré en un recuerdo
Y haré del holograma de tu cuerpo y alma
Un algo muy real, tangible , corpóreo y tibio.


Con veintipocos ya no callará mi piel,
Aún hoy suave y perfumada,
Embebida de la miel de tus labios ávidos,
Erizada al calor de tus manos sabias,
Encendida al vigor de tu lengua intrépida…
Con veintipocos te diré lo que ya sabes.


Veinte años antes tú serás el de hoy
Y yo seré la de ayer.
Y me traerás al oído el sonido de tu risa joven,
Tu “dame un beso” mimoso, “dame un beso” otra vez,
Mientras nos contamos, y nos enseñamos ,y nos aprendemos…


“Dame un beso”
y te escucho,
Tu saber inteligente de la vida.
“Dame un beso”
 y quiero comerte a besos
 darte uno tras otro , tras otro, tras otro…


Veinte años atrás escucharé
Con inconfeso orgullo de fruta madura derramándose en miel,
Tus ayes de amor susurrados , gemidos, casi gritados.
Y mis ojos verán el brillo de los tuyos
Que me sonríen- ¡tan lindos!- casi una línea, entrecerrados.


Y en un instante  veré que te muerdes el labio
Por no decir lo yo que supe saber.
Y veinte años antes , entonces,  confesaré:
Porque tus labios,
porque tus manos,
Porque tu lengua,
porque tu risa,
Porque tus ojos,
Porque tu voz,
Porque estoy loca por ti
Y vos serás el de hoy
Y yo seré la de ayer
Y  habrá un mañana para los dos.