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martes, 26 de junio de 2012

Veinte y tantos, veinte y pocos.

Veinte años atrás voy a sentarme a soñarte
En la puerta de casa
Mientras hojeo un libro, distraída.
Entonces hoy te traeré en un recuerdo
Y haré del holograma de tu cuerpo y alma
Un algo muy real, tangible , corpóreo y tibio.


Con veintipocos ya no callará mi piel,
Aún hoy suave y perfumada,
Embebida de la miel de tus labios ávidos,
Erizada al calor de tus manos sabias,
Encendida al vigor de tu lengua intrépida…
Con veintipocos te diré lo que ya sabes.


Veinte años antes tú serás el de hoy
Y yo seré la de ayer.
Y me traerás al oído el sonido de tu risa joven,
Tu “dame un beso” mimoso, “dame un beso” otra vez,
Mientras nos contamos, y nos enseñamos ,y nos aprendemos…


“Dame un beso”
y te escucho,
Tu saber inteligente de la vida.
“Dame un beso”
 y quiero comerte a besos
 darte uno tras otro , tras otro, tras otro…


Veinte años atrás escucharé
Con inconfeso orgullo de fruta madura derramándose en miel,
Tus ayes de amor susurrados , gemidos, casi gritados.
Y mis ojos verán el brillo de los tuyos
Que me sonríen- ¡tan lindos!- casi una línea, entrecerrados.


Y en un instante  veré que te muerdes el labio
Por no decir lo yo que supe saber.
Y veinte años antes , entonces,  confesaré:
Porque tus labios,
porque tus manos,
Porque tu lengua,
porque tu risa,
Porque tus ojos,
Porque tu voz,
Porque estoy loca por ti
Y vos serás el de hoy
Y yo seré la de ayer
Y  habrá un mañana para los dos.

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